Este año no sabía si iba a dedicarle un post al quinto aniversario del nacimiento de Paula. Pero aquí estoy otra vez rememorando aquellas horas otra vez.
Todavía tengo fresca la impaciencia por verla, y por qué no decirlo, las ganas de "desalojarla".
Son sentimientos encontrados, era como una ilusión infinita de poder verla la cara, y una necesidad imperiosa de que el peso de la barriga, los pies hinchados, las noches ya incomodas para dormir desaparecieran.
Y al fin el día llegó, lo primero que te dije fue "¿De quien has sacado esos ojos achinados?" y tú me cogiste el dedo y así, agarradita, me tienes desde entonces.
Todavía tengo fresca la impaciencia por verla, y por qué no decirlo, las ganas de "desalojarla".
Son sentimientos encontrados, era como una ilusión infinita de poder verla la cara, y una necesidad imperiosa de que el peso de la barriga, los pies hinchados, las noches ya incomodas para dormir desaparecieran.
Y al fin el día llegó, lo primero que te dije fue "¿De quien has sacado esos ojos achinados?" y tú me cogiste el dedo y así, agarradita, me tienes desde entonces.

