Mi crónica del pasado fin de semana en Madrid comienza el viernes 12 a eso de las 15:30 de la tarde en el aeropuerto de Son San Joan, Mallorca, suplicando para mis adentros que los paros de los controladores aéreos no afectaran a mi vuelo.
Y no se atrasó. Llegué puntualmente a Madrid, con nervios en el estomago, con ganas de ver a Julia y a Mónica, las dos #malasmadres que me daban cobijo ese fin de semana.
Y no se atrasó. Llegué puntualmente a Madrid, con nervios en el estomago, con ganas de ver a Julia y a Mónica, las dos #malasmadres que me daban cobijo ese fin de semana.

