Como ya sabéis la semana pasada estuve un poco desaparecida, el motivo fue que nos fuimos de vacaciones toda la familia.
Esta va a ser una de las entradas al blog que dedique al viaje, como ya hice en mi primera experiencia esquiadora.
El año pasado ya acompañé a mi marido, en un intento de esquiar, a Beret, y este año nos llevamos a la peque de aventura.
Para Paula todo era nuevo.
El viaje comenzó en barco, para ella "casi un crucero", y pasábamos la noche en un camarote. Tuvimos suerte y el barco tenía compartimentos grandes con camas decentes, compartimos habitáculo con su abuela Loli y su primo Pedro, para ella fue un comienzo de vacaciones genial.
El día siguiente lo íbamos a pasar en autobús camino a Vielha. No sabía como lo iba a llevar y nos sorprendió mucho. Ayudó mucho llevar el iPad cargado de películas, todas elegidas por ella, y que el primo se sentara a su lado.
El viaje Barcelona - Vielha comenzó accidentado, a uno de los que iba en el grupo le robaron la cartera y el móvil en el barco, así que salimos con una hora larga de retraso del puerto de Barcelona, y eso hizo que fuéramos un poco a contra pié todo el día.