Hace ya casi dos semanas volví del viaje anual de mi marido a la nieve, aunque este año yo le he hecho "compañía".
Lo de hacerle "compañía" era un poco relativo, ya que su nivel de ski y el mio no es que sean diferentes, es que yo no tengo nivel.
El viaje comienza en barco Palma-Barcelona, salida a las 23:00 aprox. y 8 horas en camarote se supone que durmiendo. Antes hay baile de camarotes, resulta que todos llevamos litera pero cada uno en un camarote diferente. Javi y yo no coincidimos en el número, pero nos acoplamos con mis amigas, eso sí, antes hemos hecho guardia delante de la puerta del camarote para auyentar posible okupas.
Llegamos a Barcelona, autobús a Vielha, son una 5 horas parando en
La Panadella.
La Panadella, todavía no se por que co** se siguen parando ahí, bueno sí, por el bocata de tortilla, pero por poco más, el servicio es malo, la limpieza la justa y sales de ahí cabreado y refunfuñando.
Sobre las 14:30 llegamos a Vielha.
Estamos en
Hotel Beret. Este hotel tiene dos partes la de 4* y la de 3* a nosotros nos dan la habitación en la parte de 3*, espaciosa, limpia y un poco anticuada, pero para dormir suficiente.
Toca comer algo e ir por el material. La recogida del los utensilios para esquiar se realiza en una nave a las afueras del pueblo, según entendidos, no es de muy buena calidad pero para novatos como yo "
ya va bien".
La tarde transcurre entre ir a tomar cañas y pinchos (yo una clara y punto) y la cena en el hotel.