Llevo un tiempo escuchando esto "Juana lo llevas muy
bien, eres una mujer fuerte". La verdad es que nunca me había visto de ese
modo, mi manera de reaccionar durante y después de la hecatombe ha sido la natural
(creo) en mi.
El primer día del desastre, aparecí en el trabajo, muerta,
sin dormir y mis compañeros con toda su buena voluntad me dijeron "¿No te
coges libre? ¿Qué haces aquí? ¿No estarías mejor en casa?" ¿En casa? No!! Es
donde peor estaba, necesitaba salir, ocupar mi cabeza con otras cosas, que mis
neuronas trabajasen en otros pensamientos.
Mientras fueron pasando los días, fue al revés, no quería
salir, no tenía miedo a quedarme sola (bueno un poco sí) pero quería
enfrentarme al futuro, a estar sola en casa, sin nadie, sin mi hija y sin mi pareja, ero a lo
que estaba destinada no? Pues para que evitarlo, y volvieron los comentarios
"eres muy valiente..."
Poco a poco fui verbalizando lo que ocurría con tranquilidad
sin grandes espavientos, podía hablar del tema sin (casi) llorar e intentaba
enfrentarme a mi ex de frente (aunque no lo conseguía) ya que si mi peque
estaba delante no quería que viera nada malo y como con él iba a tener que
relacionarme mínimo hasta que la enana tuviera 18 años pues, ¿tenía que ser
"adulta", no?
Así pasaban los días, y el día que conseguí dormir y pensar fue
cuando me plantee luchar, mirar para adelante e intentar buscar una solución. Darle vueltas a lo que pensé y dar el paso de proponerlo a mi pareja me supuso
un gran esfuerzo, por que el miedo hace que siempre te pongas en lo peor y
creas que es mejor no intentarlo, "si de todas maneras va a decir que
no". Además, para que remover más si
ya "casi" lo tenía superado, ilusa de mí. Pero ese día sí que fui
valiente y me eche a la espalda todos mis principios.
Y la cosa salió bien, pero podía haber salido mal, pero el no
ya lo tenía y yo quería un sí , así que tuve que atreverme a
preguntar para obtenerlo.
Ahora después de casi un mes de la re vuelta, cada vez
consigo hablar del tema más tranquila o como dice mi peluquera "Juana
parece que hablas de una tercera persona" y llevar el tema como "adultos".
Ahora me enfrento a otras cosas, a lugares, a comentarios, a situaciones, que
sé que me van a incomodar, pero no quiero que el miedo haga que no avance, necesito
superar esto lo mejor posible, por mí, por mi pareja y por el futuro sea el que
sea. Porque al final sí que soy una mujer fuerte que admite sus miedos y sus
debilidades, que lucha por lo que quiere y que aprende de sus errores.
¿No es mayor signo de fortaleza que admitir que no
se es ni la mitad de fuerte de lo que creen los demás?
Saludos.
P.D.: Este va a ser de los últimos post que hablen de mí, poco
a poco lo necesito menos ya que tengo con quien compartir todo esto y como sé
que me lees, espero que te arranque una sonrisa esta pequeña dedicatoria.
Sobre mí
Hola! Soy una mamá informática que no para quieta. Este blog es un reflejo de todas mis aficiones. Espero que lo disfrutéis.
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