Mi intento de esquiar Baqueira-Beret 2015 #malamadreando muy muy a lo grande

Hace ya casi dos semanas volví del viaje anual de mi marido a la nieve, aunque este año yo le he hecho "compañía".
Lo de hacerle "compañía" era un poco relativo, ya que su nivel de ski y el mio no es que sean diferentes, es que yo no tengo nivel.
El viaje comienza en barco Palma-Barcelona, salida a las 23:00 aprox. y 8 horas en camarote se supone que durmiendo. Antes hay baile de camarotes, resulta que todos llevamos litera pero cada uno en un camarote diferente. Javi y yo no coincidimos en el número, pero nos acoplamos con mis amigas, eso sí, antes hemos hecho guardia delante de la puerta del camarote para auyentar posible okupas.
Llegamos a Barcelona, autobús a Vielha, son una 5 horas parando en La Panadella.
La Panadella, todavía no se por que co** se siguen parando ahí, bueno sí, por el bocata de tortilla, pero por poco más, el servicio es malo, la limpieza la justa y sales de ahí cabreado y refunfuñando.
Sobre las 14:30 llegamos a Vielha.
Estamos en Hotel Beret. Este hotel tiene dos partes la de 4* y la de 3* a nosotros nos dan la habitación en la parte de 3*, espaciosa, limpia y un poco anticuada, pero para dormir suficiente.
Toca comer algo e ir por el material. La recogida del los utensilios para esquiar se realiza en una nave a las afueras del pueblo, según entendidos, no es de muy buena calidad pero para novatos como yo "ya va bien".
La tarde transcurre entre ir a tomar cañas y pinchos (yo una clara y punto) y la cena en el hotel.

Mi forfait

Javi que se lo pasó en grande

Día 1, lunes 2 de Marzo: Toca subir a pistas. Vamos a Beret. Muy muy nerviosa, cargada con todo el material espero que esta vez se me dé mejor que hace 20 años que el ski me duró 1 día. Primera clase de la semana con los novatos.Ya hay algunos que resaltan, yo no, y nos separan en dos grupos, los "negadetes" como yo y los "sobradetes" que bajan la pista de debutantes sin inmutarse. Entre trompazo y trompazo acabo mis dos horas de clase.

Antes de asarme de calor

Un café muy merecido

Ha hecho mucha calor, me sobraba todo, he acabado la mañana en camiseta térmica y sin guantes ha sido muy agobiante. No he subido ni una vez arriba de la pista de iniciación y ni he catado la cinta que te sube, puff. La clase ha durado 2 horas de 10 a 12, extenuada, acalorada y cabreada me voy a comer, ya que a las 14:30 vuelvo a tener clase.
La clase de la tarde va un poco mejor, subo en la cinta y bajo la pista de los novatillos una y otra vez, intentando girar y haciendo cuñas hasta agotarme. La clase acaba a las 16:30, justo casi cuando cierran pistas, y con una niebla que ya no dejaba mucha visibilidad, así que guardo el material, me reuno con mi marido (que ha venido alguna que otra vez a verme) y volvemos a Vielha.
Ducha, cañas (yo sigo con mi única clara), cena y a las 22:30 a dormir!!!

Día 2, martes 3 de Marzo: Me levanto bien, sin agujetas. Toca el segundo día de clases colectivas e individual.
Las colectivas, mejor, las clases individuales han dado su fruto, aunque sigo en la pista de iniciación.
Vuelvo a acabar a las 12 y engancho a las 14, otras dos horas yo sola con el profesor. Lo primero que me dice es "hoy subes a la verde", acojone total...intento convencerle que no, que sigo torpe, pero lo malo es que no me caigo!! así que a la media hora larga de clase, nos vamos al telesilla.
El telesilla, otra cosa inventada para que el pringadillo que empieza a esquiar se caiga. Yo no me caí gracias a que frenan la máquina para que suba y baje.
Una vez arriba, ves la bajada y piensas "esto es sólo una verde, ¿como serán las demás?" Puff, hay que bajar, Lucas (el profe) me ayuda, la primera mitad es caída tras caída...la segunda (más llana) mejor. Una hora! tardo en bajar una verde, una hora! Así que el tiempo que resta nos dedicamos a "perfeccionar mis giros".
En fin, en dos días he asumido que con casi 40 y con nivel de destreza 0 a lo máximo que voy a llegar esta semana es a deslizarme cual croqueta por una única pista "la verde".
Acabo la tarde más cansada que el día anterior, pero entera...

Día 3, miércoles 4 de Marzo (se masca la desgracia): Parte de hoy, agujetas(pocas), nervios (muchos) y ganas (en ello estamos) bien gracias.

Un copo de nieve

Nieve en mi pelo!

Zona de la terraza de la cafetería en Beret

Volvemos a la estación, hoy ya sólo somos 5 en el grupo de novatos. Estamos media hora en la pista fácil y al instructor del grupo (Pedro) se le enciende la bombilla..."Vamos a la verde" "No!!! Por qué!!! si yo ya la he hecho!!" En fin, me trago mi miedo y al telesilla. Menos mal que, como siempre voy la última, subo con Pedro, jejeje, y me ayuda a bajar :) . Otra vez arriba, y esta vez acompañada. Empezamos a bajar. Bueno bajar es un eufemismo, yo caigo y caigo, otra se paraliza y dice que no baja, a otra la convence el profe que es que hay que bajar, otra hace lo que puede, y el único chico (niño) que queda en el grupo de la muerte se aburre como una ostra y dice "mañana me voy con lo otros no?".
Vamos, que la bajada fue un papelón terrible, hora y media! para terminarla, al final algunas (incluida yo) hicimos un trozo andando y enganchamos con la parte fácil, y por lo menos esa parte la hice sin caerme.
La clase particular la tuve que anular, comenzó a nevar mucho, pero lo que yo no sabía es que no iba a esquiar más.
La tarde acaba en la cafetería de Beret viendo nevar. Volvemos a Vielha, hoy si toca caña! cena y a dormir.
Bueno, dormir lo que se dice dormir, no dormí. Empecé con frío, cuando la habitación estaba caldeada, con malestar abdominal, dolor de cabeza, vamos que pasé una noche de perros.

Día 4, jueves 5 de Marzo: Amanezco encontrandome fatal, la boca llena de pupas (herpes) y con el estomago girado. No desayuno y sin comer no puedo esquiar, bueno por no comer y por que voy mareada. Para colmo, hoy a amanecido todo nevado, hay nieve fresca ideal para principiantes, así que me quedo todo el día en la cafetería, sin poder tomar el sol, sin comer y con ganas de mandar a tomar por saco los antibióticos y derivados.

Yo misma un poco pocha

Panorámica de la estación

Ah! es que no he puesto que llegué al viaje tomando antibióticos Amoxicilina +Ácido Clavulánico 875/125 Mg que para desconocedores del tema, es de los más fuertes y una de las tantas cosas que puede provocar su ingesta es una bajada de defensas en la que yo me vi involucrada.
Así que el día 4 de mi viaje pasó sin pena ni gloria, sin ski, sin post ski y con una cena light que por lo menos me sentó bien. Y encima, en la clase matinal sólo fueron dos personas!!! Hubiera disfrutado y me hubiera cundido más, en fin, no vale la pena lamentarse.

Día 5, viernes 6 de Marzo: Hoy sólo vamos a pistas medio día. Yo sigo mal, bueno un poco mejor, pero floja. Por lo menos hace sol y sólo he de estar hasta las 3 por aquí. Me informan que en la clase otra vez han sido únicamente dos (no!!!), vamos que me he perdido lo mejor. Ya a estas alturas de malestares varios, lo que quiero es volver, pero el día es largo. A las 15:30 salimos para el Vielha, algunas nos bajamos en el hotel para cambiarnos, otros (así en general) se van a devolver el material. Vuelven con el tiempo justo para cambiarse, sin ducha ni nada. Y a las 17 aprox., sale el autobús hacia Barcelona.

No se ve muy bien, pero el labio es el de Angelina Jolie

Panorámica de mi objetivo del año que viene Moët Winter Louge


La parada técnica en La Panadella esta vez es épica, muchos no llegan a consumir.
Señores que regentan La Panadella, por favor, hay una cosa que se llama celeridad y otra amabilidad, de las dos cosas escasean, hagan un cursillo acelerado por que como sigan así se van a quedar sin clientela.
Bueno, llegamos a Barcelona, cogemos el barco, otra vez hay baile de camarotes, esta vez con peor resultado que la ida, hay un par que acaban durmiendo en las butacas.

Día 6, sábado 7 de Marzo: Llegamos a Palma, y aquí llega lo mejor del viaje. Nos dejan en Moll Vell, que no es desde donde salimos. Eso implica coger bus hasta la estación de embarque original, hasta ahí bien, bueno pues metieron la pata. Nosotros llevábamos a un lesionado en silla, un crío con rotura de tibia, y ¡se olvidaron de él! A ver, señores de la Transmediterranea, ¿como pueden olvidarse que transportan a un lesionado? Pues se olvidaron, es que donde no hay...

En fin, esta es la crónica de mi vuelta a los skis.
Mi más sincero agradecimiento, por su paciencia y labor a Pedro de Deportur (clases colectivas) y a Lucas de Skiclass (profesor particular). Que sepáis (si leéis esto) que volveré, para por lo menos llegar a bajar sin caerme la verde.
Os dejo los enlaces a las escuelas.









También mando desde aquí un beso gigante a mi marido, por mostrarse tan ilusionado con esta aventura y por animarme cada día (él me veía bajando azules en este viaje).
Y a todos los compañeros de viaje, adultos y jóvenes, por darme mucha envidia y por acompañarme las tardes de cañas.
Y la mención especial es para Leire que con tres años y medio bajó la pista verde como una campeona generando en mí unas ganas locas de que el año que viene Paula nos acompañe.

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Sobre mí

Hola! Soy una mamá informática que no para quieta. Este blog es un reflejo de todas mis aficiones. Espero que lo disfrutéis.

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