Viaje a Japón - Parte V

Hola a todos! En la última entrada del viaje, nos quedamos pasando noche el Kyoto, ya que al día siguiente íbamos a Nara.

Pagoda en Nara
Pagoda en Nara


Día 8 Nara/Fushimi Inari/Kyoto

Nara es una zona de templos cercana a Kyoto. Para los niños el mayor atractivo es que hay ciervos sueltos. Es una excursión de media mañana, para pasear entre vegetación y disfrutar  de las diferentes construcciones que te vas encontrando. Los ciervos campan a sus anchas por la zona boscosa del pueblo. Son animales acostumbrados a los humanos y por lo tanto tranquilos. Sólo hay que tener cuidado de no poner a su alcance comida y seguir lo que te recomiendan los carteles que hay por todo el parque.

Foto de nuestro primer viaje en 2008 que explica como tratar a los ciervos


No entramos en el templo principal por que estaba en obras, y a Paula no le hacía especial ilusión entrar, a ella le bastaba con ver tanto animal suelto a su alcance.

Rodeadas de ciervos
Rodeadas de ciervos

Nosotras delante de una de las puertas del templo
Una de las puertas al templo

Imagen de la fachada principal del templo
Imagen de la fachada principal del templo


Antes de seguir con las excursiones del día, íbamos a parar a comer. De camino al templo vimos que había una muestra gastronómica en un parque cercano. Eran unos foodtrucks de comida no japonesa, y lo aprovechamos para que Paula comiera pizza que la echaba de menos.

Foodtruck al estilo japonés Paula degustando su pizza
Foodtruck al estilo japonés y Paula degustando su pizza


Nosotros aprovechamos para comer curry, que estuvo delicioso (Paula se comió parte de mi arroz glutinoso).

Plato de curry con arroz y carne


Después de comer cogimos otra vez el tren para ir al santuario Fushimi Inari. Este santuario es muy concurrido y su mayor atractivo es sus casi 4 kilómetros de túneles formado por toriis rojos. Estos toriis son donados por comerciantes para que el dios Inari les sea propicio.

Zorro con llave en la boca, imagen shinto

Paula dentro del túnel de toriis

Bosque con toriis al fondo

Imagen exterior del santuario


De vuelta a Kyoto decidimos pasear por el barrio de Gion, el famoso barrio de las geishas. Es una zona preciosa llena de casa bajas (la mayoría restaurantes) que dan a un riachuelo. De noche no se puede apreciar bien como son sus calles aun así siempre puedes tener suerte y encontrarte a una Maiko o Geisha camino de alguna casa de té.

Casas que dan al rio en Gion ilúminadas por farolas
Casas que dan al río en Gion

Paula y yo en las calles iluminadas de Gion
Nosotras en las calles iluminadas de Gion

Maikos y/o Geishas camino de las casas de té


Para cenar volvimos a la zona del hotel, encontramos un sitio pequeño que hacía teppanyaki (comida usando la plancha) y aprovechamos para pedir unos yakisoba y okonomiyaki, espectaculares. Lo mejor es ver como el cocinero con cuatro ingredientes monta un plato delicioso.

Parte de los comensales del local

Nuestra comida en preparación, verduras y pollo
Nuestra comida en preparación

Yakisobas terminados
Okonomiyaki con fideos terminado


Día 9 Miyajima/Hiroshima/Kyoto

Al día siguiente volvíamos a salir de Kyoto, esta vez camino de la isla de Miyajima. Allí nos volvimos a encontrar con ciervos que pasean entre los turistas. Esta vez Paula se acercó más ellos. Esta isla es famosa por su torii en el agua, que se puede ver en el recorrido en barco hacia su costa y desde el paseo que bordea el puerto. Si os animáis se pueden contrartar excursiones que te llevan debajo de este famoso monumento.  Y si demás esperáis a la noche, con la retirada de la marea podéis ir andando sobre la arena mojada hasta sus pies.
Nosotros solo íbamos a pasar la mañana, así que nos dedicamos a pasear por el paseo y entrar en el santuario de Itsukushima.

Paula acariciando un ciervo
Ya confiaba más en los ciervos

Nosotras con el torii en el agua de fondo
De fondo el torii

Parte del santuario Itsukushima que está dentro del agua
Parte del santuario Itsukushima

Vista de una pagoda desde el santuario Itsukushima
Pagoda desde el santuario

Otra imagen del santuario
Otra vista del santuario

Paseo que bordea la isla y lleva al santuario
Paseo que lleva al santuario donde te encuentras los ciervos


No os vayáis sin probar sus ostras a la plancha, están deliciosas, aquí os dejo la foto del después, no dio tiempo a hacerlas.

conchas vacias de dos ostras a la plancha


Comimos de vuelta de la isla, nada memorable ni remarcable y cogimos rumbo a Hiroshima. Allí fuimos directamente al Parque Conmemorativo de la Paz. En ese parque se encuentra la Cúpula Genbaku que es el Memorial de la Paz de Hiroshima. Lo cierto es que es llegar allí y el cuerpo se te gira. Yo pensaba que no me impresionaría tanto esta segunda vez, pero no fue así. Toda la zona del parque, con diferentes esculturas, está dedicada integramente a la Paz. Te sorprende la capacidad de "perdón" de este pueblo  y como superaron el daño ante la atrocidad que sufrieron.
Miki, nuestra amiga japonesa, nos comentó que al menos una vez en la vida de escolar de un niño hacen una excursión a Hiroshima.
Os voy a dejar una fotos sobre todo de la zona del parque. De dentro del museo hicimos pocas, da cosa hacer fotos, hablar, sonreír...

vista de la cúpula de la bomba atómica

Vista del museo desde el parque


Este reloj marca los días desde la bomba de Hiroshima, en nuestra visita 26022 y debajo los días desde el último test nuclear, tan solo 55 días.

Reloj que cuenta los días de las pruebas nucleares

Recreación de la bomba que lanzarón Mapa de los daños sufridos por la ciudad
Recreación de la bomba que lanzaron y mapa de los daños sufridos

video
Hicimos sonar la campana para repartir la paz


Aunque Paula no entendió del todo es una visita muy recomendable. Nosotros hemos de volver por que esta vez solo estaba abierto la mitad del museo por obras, así que tenemos la excusa perfecta.
Volvimos a Kyoto para cenar y aprovechamos para hacer alguna foto nocturna.

La torre de comunicación de Kyoto iluminada

Estación de Kyoto adornada para la navidad
Estación de Kyoto adormada para la navidad


Esa noche cenamos en un local de sushi. Cuando entramos el sushiman nos dijo que en media hora cerraba, más que suficiente para degustar unos platos excelentes. Aquí os dejo unas fotos del local y de la comida.

Local de sushi vacio
Teníamos el local para nosotros solos

Nigiris Más niguiris

Niguiris de caballa
No recuerdo lo que pedimos pero tenía una pinta estupenda


Y hasta aquí este resumen, queda para un post más, de los 3 días restantes, que ya será, espero más corto.
Hasta la próxima!

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Sobre mí

Hola! Soy una mamá informática que no para quieta. Este blog es un reflejo de todas mis aficiones. Espero que lo disfrutéis.

3 comentarios:

  1. Que pasada, Japón es una de mis citas pendientes, aunque habrá que esperar a que Pitufona sea un poquito más mayor (y ahorrar jejeje)

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  2. Me ha encantado el post!! Qué lugares tan chulos, las fotos preciosas y la comida tiene una pinta...!!! El día que vaya a Japón me llevo tus post de guía de viaje ;-) Besos

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  3. Qué guay!! Yo soy una enamorada de Japón y tengo muchas ganas de poder ir también:) un abrazo

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